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Cultura Xunta

De oca a oca...

por el Camino de Santiago

22/10/2004 – 30/01/2005

Luisa Rubines

La fotógrafa novel Luisa Rubines, presenta un interesante proyecto en el que se aúnan sus experiencias como artista y peregrina en el Camino de Santiago, con su investigación sobre un tema tan antiguo como poco tratado: la relación entre el Camino de Santiago y el Juego de la Oca. Con esta exposición se pretende dar cabida a todas la visiones sobre la experiencia peregrinatoria pues, detrás de cualquiera de ellas existe siempre un componente de reflexión, de sabiduría, que está recogiendo una manera de sentir o una rica tradición no siempre correctamente comprendida.

Luisa Rubines, joven fotógrafa gallega, residente en Londres desde 1994 y cuya formación académica ha desarrollado en el London College of Printing y la Universidad de Westminster, presenta una serie de fotografías que intentan demostrar lo que para algunos cada día presenta más indicios de verosimilitud:
¿Es el Juego de la Oca la representación simbólica del Camino de Santiago?
Ella así lo cree, como cree y ha vivido la potencia transformadora y energizante de este itinerario sagrado puesto que para comprobar sobre el terreno lo que los diversos estudiosos en el tema han formulado, ha recorrido la ruta jacobea en varias ocasiones desde el año 2001.

La muestra fotográfica refleja de este modo dos asuntos, el paralelismo de los recorridos del Camino de Santiago y del Juego de la Oca a través de determinados puntos geográficos y del simbolismo del contenido de las casillas del juego y, por otra parte, la vivencia personal de la autora como peregrina que llegó al final de la Vía Peregrina como un “nuevo ser”, dando constancia personal de ello a través de textos personales que acompañan a las fotografías como expresión de su experiencia y de su trabajo.

El Juego de la Oca parece haber tenido origen en el s. XII, en relación con la Orden del Temple, orden dedicada a la protección de la Fe Cristiana defendiendo los santos lugares y los caminos de peregrinación, entre ellos el de Santiago. Sin embargo, aunque su origen es incierto, ya que diversos estudiosos lo sitúan en otras épocas y lugares, lo que parece estar constatado es su marcado significado simbólico.

Sería un juego iniciático sobre el que al mismo tiempo se representaría un itinerario hacia el Conocimiento Supremo, lo Sagrado y una forma simbólica de realizar el Camino Santiago para aquellos iniciados que no pudieran realizarlo físicamente. En ambos juegos la metáfora entre el viaje hacia la búsqueda de la perfección sería el mismo viaje que representa la vida de cada individuo hacia su fin y, al mismo tiempo, hacia su renovación, con sus etapas benefactoras (puentes, ocas) y sus momentos inquietantes (laberinto, cárcel, muerte…). Se ha supuesto que el tablero es el camino y las fichas, los peregrinos y, así mismo, las casillas tendrían su correspondencia geográfica real en relación además a su posición numérica sobre el tablero.

Con esta mirada Luisa Rubines ha recorrido y reflejado el Camino de Santiago y sus 63 casillas-etapas fotografiando aquellos lugares que, según su opinión coinciden con las casillas del Juego de la Oca: Viscarret y Puente la Reina (puentes), Logroño (posada), Castrojeriz (el pozo), Valcárcel (la cárcel), o Santiago (la muerte) y…Fisterra (el cisne y la doncella de la última casilla, la renovación, la transformación…el Conocimiento).