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Cultura Xunta

Les Gens du Chemin

Peregrinación a Saintes Maries de la Mer

07/05/2013 – 03/11/2013

Olga Seoane Paulus

En el delta del Ródano, entre el mar y la legendaria Camarga, la pequeña localidad de Saintes Maries de la Mer recibe desde muy antiguo, miles de peregrinos para celebrar la festividad en honor a las Saintes Maries ─Santa María Salomé y Santa María Jacobé─, y también para rendir culto a Santa Sara.
Los rituales que tienen lugar así como el fervor de los asistentes, en gran medida gitanos de toda Europa e incluso de otros continentes, suponen una riqueza cultural de la tradición viva y adquieren un colorido inusitado que incita a muchos fotógrafos a recoger con sus cámaras imágenes sugestivas y singulares de las celebraciones y de los propios peregrinos. Tal como hizo la autora de este proyecto, Olga Seoane Paulus, durante los cinco años en que reunió el material que conforma esta exposición: auténticos documentos gráficos llenos de vida, colorido y devoción.

Según la tradición, algunos de los personajes más cercanos a Cristo, huyendo de las persecuciones de cristianos fomentadas por Herodes Agripa en Tierra Santa, toman un barco sin velas y sin remo que el destino hace llegar a las costas meridionales de la Galia. Las diferentes versiones apuntan a distintos pasajeros, pero todas coinciden en que viajaban María Salomé, la madre de Santiago el Mayor (Zebedeo) y de Juan; María Jacobé, madre de Santiago el Menor (Alfeo); y Sara, esclava al servicio de las anteriores. La muerte de las dos Marías se produciría en un breve intervalo de tiempo y en el lugar donde fueron enterradas, sano Trófimo, obispo de Arlés, levantaría un oratorio. Parece que el culto en este lugar a las santas mujeres está documentado hacia el siglo XII y las peregrinaciones ya bastante difundidas en el siglo XIV.
De origen palestino, africano o de la propia región de la Camarga, Santa Sara es uno de los personajes más enigmáticos y que dio origen a las más diversas leyendas. La peregrinación gitana para honrar a su patrona se convierte cada año en un festival único, espiritual, vibrante y colorido, que refleja la concepción de la vida de esta etnia y su condición originaria de pueblo errante: LES GENS DU CHEMIN.