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Cultura Xunta
27/06/2018

INDAGA EN EL TRABAJO INTERNO DEL MDPS

Una de las labores más importantes dentro de una institución museística es la de la conservación de los bienes culturales que alberga y, a pesar que de que es una labor cotidiana, hay veces que requieren de una atención especial. Es el caso de las tablas con nº inv. 1958 y 1959, que viajaron hasta Lugo para someterse a pruebas de rayos X.

Durante el mes de junio de 2018, comenzaron las labores de restauración de las tablas 1958 y 1959, ambas realizadas con la técnica de óleo sobre tabla. Tienen gran relevancia para Santiago por su vinculación con la temática jacobea. La tabla 1958 representa la huida de Teodoro y Atanasio en el episodio de la rotura del puente sobre el río Tambre; mientras que la tabla 1959, representa una de las últimas escenas del ciclo de la traslación del cuerpo de Santiago. La reina Lupa intenta engañar a Atanasio y Teodoro en el episodio del Pico Sacro, donde los había enviado en la búsqueda de unos bueyes. Estos resultaron ser toros bravos, pero milagrosamente amansan. Este conjunto, probablemente, había formado parte de un retablo del tramo aragonés del Camino de Santiago.

Antes de cualquier intervención de restauración sobre un objeto es necesaria una serie de estudios previos para conocer con profundidad su estado de conservación. Para el caso que nos ocupa, estaríamos en la fase de análisis, y dentro de los diferentes métodos existentes, se le está aplicando un examen global no destructivo para ver todos aquellos aspectos que en el campo de la visión resultan imperceptibles para el ojo del restaurador.

Y... os estaréis preguntando, ¿cómo los rayos X pueden ser útiles en restauración? Pues bien, la aplicación de esta metodología es variada. En pintura puede informar del estado de la capa de pintura, su forma de ejecución o posibles superposiciones. En objetos de volumen permite ver los diversos estratos que lo forman, las consecuencias de los ataques de patógenos externos, el estado de conservación de los materiales o posibles añadidos.

Los rayos X son una buena técnica no destructiva para nuestras tablas. La madera original prácticamente no se podía ver, puesto que, en algún momento, se le añadieron tablas y listones para reforzarla, tanto por detrás como por los lados. Para su correcto tratamiento seguramente es necesario retirarlas, pero para que las actuaciones vayan por el buen camino y no se encuentren sorpresas (si hay clavos interiores, si la madera antigua está en muy mal estado por el ataque de los xilófagos, etc.), hay que realizarles esta serie de pruebas para que el restaurador no trabaje la ciegas.

Así, nuestras tablas viajaron hasta el Hospital Veterinario Universitario Rof Codina de la Facultad de Veterinaria de Lugo, que ofrece las instalaciones de radiología para este tipo de imágenes de objetos del patrimonio cultural. La empresa TAU va a realizar el tratamiento de restauración; son ellos quienes nos envían las fotos del proceso.