De Martes a Viernes
09.30 - 20.30 h
Sábados
11 - 19.30 h
Domingos y Festivos
10.15 - 14.45 h
Cerrado
Todos los lunes del año
1 y 6 de enero
1 de mayo
24, 25 y 31 de diciembre
Praza das Praterías, 2.
15704 Santiago de Compostela
El 16 de agosto se celebra la festividad local de san Roque. Figura con fuerte arraigo tanto a la ciudad de Compostela como a la iconografía jacobea.
San Roque nacería en Montpellier, a mediados del siglo XIV, en el seno de una familia noble y rica pero quedó huérfano y dedicó su vida y fortuna a la peregrinación para atender a las personas necesitadas.
Viajó a Roma a través de la Toscana y en Acquapendente se encontró con la peste. Pasó por Cesena (Emilia Romaña), Rímini y de allí la Roma, ciudad devastada por la peste y donde permaneció tres años, tras los que decidió regresar a su ciudad natal pero él mismo tenía los síntomas de la peste así que en Piacenza, se retiró la un bosque para no contagiar a nadie. Allí subsistió durante días gracias a las visitas de un perro que le llevaba pan en su boca hasta que el dueño lo acompañó y descubrió a san Roque, lo cuidó y lo curó.
Una vez restablecido, el Santo continuó viaje hacia Montpellier, la leyenda cuenta que para continuar en dirección a Santiago, pero una falsa acusación lo llevaría a la cárcel, donde moriría sin cumplir su deseo de peregrinar a Compostela.
Es un santo peregrino y como tal viste los atributos propios de estos caminantes: túnica, capa, esclavina, bordón, cantimplora, zurrón y sombrero, además, aludiendo a su enfermedad muestra las llagas o bubones que infectaban su pierna, tampoco era raro que portara la concha de peregrino —por influencia de la imagen de Santiago—.
En su iconografía, son importantes dos presencias: la del perro y la del ángel. Su aparición podría estar vinculada —según diferentes tradiciones— a tres momentos concretos: el primero es cuando san Roque nota los primeros efectos de la peste y se le aparece un ángel para anunciarle su próxima defunción; el segundo y mucho más habitual, es la presencia del ángel ayudándole a curar sus llagas; el último —bastante inusual— sería la visita de un ángel al santo cuando este se encontraba en la cárcel.
En todo caso, el culto a san Roque se extendió por Europa a lo largo de los siglos XV y XVI destacando su veneración en Voghera y Venecia (Italia), en Nuremberg (Alemania), en Lisboa (Portugal), Amberes y Huy (Bélgica). Dentro de España, destaca su devoción en Galicia, debido sobre todo a las pestes de finales del XVI pero también a su condición de patrón de peregrinos, que lo relaciona directamente con la figura de Santiago peregrino.
Así, se configura la iconografía de san Roque en la que es habitual verlo vestido de peregrino jacobeo con concha de vieira y otros motivos como la calabaza, el bordón, etc. En las representaciones del santo es muy frecuente que se mezclen las llaves, delatoras de su peregrinación a Roma, con la vieira u otros motivos propios de la peregrinación jacobea, que no llegó a realizar.
Este santo fue objeto de una amplia devoción popular en toda Galicia, muy especialmente en Santiago, a causa de su carácter protector frente a la peste. Un papel en el que suplantó progresivamente a san Sebastián, santo muy vinculado a Compostela como patrón de los azabacheros.
Por este motivo, a consecuencia de la terrible peste que asoló la ciudad de Santiago en 1517, se fundó la Cofradía de San Roque al tiempo que se instituyó su día como festivo. Testigo de su importancia son la fundación del Hospital de San Roque, y su iglesia, en la homónima calle compostelana.
El Hospital de San Roque fue fundado por el arzobispo Francisco Blanco el 1 de junio de 1577. Tenía como objetivo atender a los enfermos de la peste bubónica, que afectó a Galicia y a Santiago con elevadas tasas de morbilidad y mortalidad a lo largo de todo el siglo XVI y de otras enfermedades contagiosas. Con el paso del tiempo fue especializándose en la curación de sífilis o "mal gálico". Este hospital desarrolló su actividad hasta 1836. Con la desamortización se cerró ya que desde siempre su titularidad correspondió al Cabildo de la Catedral. El escudo del arzobispo fundador, Francisco Blanco, lo podemos ver en otros edificios emblemáticos de la ciudad dando muestra de su carácter filantrópico. Durante tu visita al #MDPS, justo a un lado de la estatua del Santo, podrás observar una vajilla, manufactura de La Cartuja de Sevilla, ´Pickman y Cía´. El motivo decorativo estampado en verde no es otro que el escudo del arzobispo Francisco Blanco (1574 - 1571), fundador del Hospital de San Roque.
La figura de san Roque de Montpellier expresa de manera muy significativa la popularidad de la que disfrutaron las peregrinaciones a Santiago, lo que motivó que cualquier peregrino, independientemente de su destino, fuera identificado -y representado- como peregrino jacobeo. Este hecho, hace de la figura de san Roque un personaje de especial relevancia para el Museo de las Peregrinaciones y de Santiago. Su representación iconográfica, vestido tradicionalmente como peregrino jacobeo lo convierte en una insignia para el estudio de este campo artístico. Estos trazos explican el motivo de la gran variedad y cantidad de piezas custodiadas por el Museo que representan al Santo.
Hoy 16 de agosto de 2022, día de sano Roque, traemos la colación un grabado muy representativo en el que se hace referencia a la leyenda. De todas formas, el recurso artístico más empleado para representarlo es la escultura, de la que contamos con una amplia variedad de fondos de cronología, geografías y corrientes artísticas muy diversas.
En la planta baja del Museo el visitante puede disfrutar de una pequeña selección de estos fondos: una escultura en madera que preside la temática vinculada a la hospitalidad y las enfermedades en el Camino; una pequeña escultura en mármol blanco, procedente de talleres italianos, vinculada en este caso la iconografía jacobea en los caminos europeos y la aludida vajilla procedente del Hospital de San Roque.