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14+1 ESTACIONES

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Borny Svlastog

Experiencias de con:tacto

Artista noruega, de reconocido prestigio en su país, eligió este centro para mostrar su obra en España. Una selección de bordados y grabados monotipia le servirán para reflexionar sobre su recorrido por la vida, haciendo una comparación entre las catorce estaciones del Vía Crucis y su propia experiencia vital, profundamente marcada por Santiago de Compostela.

Esta exposición, incluida dentro del programa expositivo “Las otras peregrinaciones”, supone un novedoso proyecto de Borgny Svalastog, diseñado especialmente para ser inaugurado en el Museo das Peregrinacións.

La obra a expuesta es técnicamente diversa y estéticamente distinta: un conjunto de bordados a mano, similares a los realizados en el siglo XVI para la ornamentación de vestimentas sagradas (capas pluviales, casullas, ornamentos litúrgicos, etc.) en los que utiliza la misma técnica antigua propia de los países nórdicos, y con temas iconográficos que, basados en textos bíblicos, reinterpreta y adapta a su propia realidad.

Un segundo grupo de la obra está constituido por monotipias sobre papel que la artista ejecuta con gran pericia y que proporcionan un efecto cromático y lleno de simbolismo. Utiliza temas del Antiguo y del Nuevo Testamento para conseguir un resultado sorprendente. Grandes paneles con monotipias realizados por la artista son utilizados para la decoración de iglesias y constituyen un ambiente especialmente atractivo en múltiples exposiciones que ya ha realizado por diversas ciudades de Europa.

Finalmente la autora recrea en el espacio del jardín interior, en una original instalación, que simboliza la meta del camino. Para esto se sirve de una sugestiva agrupación de zapatos de cristal en los que aparecen siete colores utilizados de un modo simbólico y en relación con la universalidad de la peregrinación.

Per Bjarne Boym: comisario de la exposición

El primer modelo para el viaje de peregrino, y también el más chocante, es el Camino de la Cruz y sus 14 estaciones, que recuerdan el sufrimiento de Jesús desde que fue condenado por Pilatos hasta que lo enterraron en el sepulcro. También hay una última estación, introducida más tarde, para conmemorar la resurrección. Esta combinación (14+1) se utiliza en el título y reaparece en muchas de las obras. 

Dentro de este modelo de estructuración, además de llegar a una meta, las obras de la exposición abordan otros aspectos del viaje: el viaje como esfuerzo físico y como evolución psicológica, un proceso de contactar y de ser contactado por la presión del cosmos, el paisaje y las vidas humanas. 

La peregrinación, en varias de sus facetas, es el tema de la exposición de Borgny Svalastog. 

Esta peregrinación proporciona una desembocadura de opiniones, utilizando distintos lenguajes y materiales. Desde los pasteles monocromáticos abstractos en «Escalera. Ascensor paternóster», a los bordados figurativos de «14+1 Historias»; desde el mundo suave del atractivo textil de «¡Tócame!» a las superficies duras de las esculturas de acero en «Dos capas»; desde la escala pequeña de «14+1 Libros» a la gran escala de «Pared con cinco bandas: norte – sur – este – oeste+Bethlehem»; y desde la presentación tradicional consistente en colgar las obras de arte sobre la pared, como en «Refil. Friso con 12 puertas, 7 bandadas de pájaros y perlas», a la radiante instalación al aire libre que ocupa el atrio en «No soy capaz de caminar. 500 pares de zapatos de vidrio en dirección a Nidaros». 

La exposición invita al visitante a reaccionar sobre las distintas formas de belleza visual y sus raíces, a las minuciosas relaciones con experiencias vitales, técnicas artísticas e importantes religiones e ideologías sociales. La secuencia cristiana Nadal-Pascua-Pentecostés es un vehículo para las expresiones de experiencias de alegría, sufrimiento y revelación. El modelo de la biografía proporciona el fondo para investigar y cuestionar el mecanismo de la identidad individual. El tema de los hijos de Abraham – la razón para una relación pacífica entre judíos, cristianos y musulmanes – es tratado con una expresión estimulante en el largo friso textil. 

Al final, el visitante tal vez descubra la gentileza de la totalidad, las obras de arte como experiencias de contacto con la vida (con la vida del artista, con la vida del espectador, con otras formas de vida), una gentileza enraizada en la habilidad excepcional de aceptar lo dado simplemente por una razón (la de crear una salida, una salida del congelado statu quo, para generar un espacio agradable), la gentileza arraigada en el conocimiento textil de la artista de cómo hacer que las telas tejidas respiren.

Bieito Pérez Outeiriño: director del Museo de las Peregrinaciones y de Santiago

La relación entre la peregrinación, la creación artística y la propia experiencia vivida por cada artista en cuanto «peregrino» con su singular y personal trayectoria, o su subjetiva visión sobre la peregrinación, supone un aspecto creativo altamente enriquecedor y sugestivo, capaz de ser plasmado artísticamente utilizando las técnicas expresivas más actuales. Por ese motivo, el Museo de las Peregrinaciones, comprometido con su función de fomentar la creatividad artística y de acercarle a la sociedad todo tipo de manifestación relacionada con el fenómeno universal de la peregrinación, no puede renunciar a proporcionar una oferta cultural que englobe aquellas expresiones que utilizan los lenguajes más actuales para comunicar el fenómeno de la peregrinación. En este sentido, sabedores de que la importancia de la peregrinación no se circunscribe exclusivamente a tiempos pasados, y conscientes de que el presente supone un estadio altamente esperanzador, se decidió, en su día, definir un programa expositivo que incluyera también «las otras peregrinaciones», en el que está encuadrada la exposición 14+1 Estaciones, de Borgny Svalastog. 

La artista noruega nos ofrece una visión muy personal de la «peregrinación» bajo uno atractivo producto salido de la más auténtica reflexión sobre sus propias vivencias a lo largo de su carrera. Como si de una terapia irrenunciable e irrefrenable se tratara, Borgny expresa, con una claridad y fluidez sorprendente, su estado de ánimo y su interpretación del universo. Emplea para ello símbolos que aún resultan inteligibles para nuestra cultura occidental y atlántica, y lo hace con valentía y decisión admirables. Su producción artística es una prolongación de su personalidad, repleta de contenido, de información y de gana de comunicar, y también de conocer más y más cada día.