De Martes a Viernes
09.30 - 20.30 h
Sábados
11 - 19.30 h
Domingos y Festivos
10.15 - 14.45 h
Cerrado
Todos los lunes del año
1 y 6 de enero
1 de mayo
24, 25 y 31 de diciembre
Praza das Praterías, 2.
15704 Santiago de Compostela
Con motivo de la celebración de las Jornadas Europeas de Arqueología, presentamos la pieza comentada «Ampolla de peregrino. San Menas». Firmada por Roberto Aneiros, conservador del museo.
Ampolla de peregrino (San Menas)
S. VI-VIII ca.
Arcilla
Alfarería de Alejandría (Egipto)
7 x 5 x 0,5 cm
Inv. D-1529
Este tipo de pequeñas piezas se conocen con diferentes nombres: jarras, ampollas, frascos, redomas y hacen referencia a una clase de objeto conocido y usado desde la antigüedad y que alcanzó su mayor expansión en la Alta Edad Media. Realizadas en diversos materiales - metal, vidrios o terracota- suelen tener forma globular y reducidas dimensiones, por lo general poseen un pequeño cuello con tendencia acampanada y, a veces, llevan dos asas a los lados.
Recibieron la denominación de ampollas de Terra Santa, por estimar ese su principal origen, aunque igualmente se denominan como ampollas de peregrinos.
La función de estos frascos era contener una pequeña cantidad de líquido, bálsamos o ungüentos con varias finalidades: votiva, devocional o amuleto. Los peregrinos y viajeros a Oriente, de vuelta a la casa, las llevaban -como recuerdo o amuleto- con agua o aceite de las lámparas que ardían en los santuarios visitados.
Este ejemplar del museo tiene forma circular con una asa en el lateral derecho -falta la de la izquierda por rotura- y un pequeño pico en la parte superior, está muy desgastada por el paso del tiempo aunque se observa decoración figurativa, en el centro aparece una figura masculina, de fronte, con los brazos abiertos y cruces a la altura de la cabeza, en los laterales dos animales muy desdibujados -camellos, la escea está enmarcada en una cenefa circular de puntos entre dos líneas.
La figura principal se identifica como San Menas. Menas pertenecía la una familia de cristianos egipcios que emigraron a Frigia (Asia Menor) y acabó convirtiéndose en soldado romano, pero no abdicó de su fe y fue martirizado durante lo reinado de Diocleciano (siglo III-principios del IV). Este santo se representa siempre en la misma postura: de pie, con una túnica de manga corta, ceñida a la cintura por un cinto, capa militar sobre los hombros y botas -ninguna de las dos perceptibles en este ejemplar del museo-, los brazos abiertos y flanqueado por dos camellos arrodillados.
Las ampollas de peregrino con la imagen de San Menas florecieron en los siglos IV y V en las producciones de alfarería de Alejandría y posteriormente fueron adquiridas por peregrinos de toda Europa y se esparcieron por el orbe conocido.