La peregrinación y el camino de Santiago
Los objetos y rituales relacionados con los peregrinos jacobeos, la vinculación que la música, la literatura y el arte tuvo con el Camino de Santiago, la diversidad iconográfica del Apóstol así como la amplísima dispersión internacional del culto a Santiago, son los protagonistas en esta planta.
Leyenda. La translatio.
El «Breviario de los Apóstoles» de finales del siglo VI atribuye a Santiago la predicación en el occidente de Hispania y su enterramiento en A(r)ca Marmarica.
La leyenda del traslado del cuerpo de Santiago (translatio) desde Jaffa hasta Galicia puede resumirse así: los discípulos de Santiago recogieron su cuerpo, lo embarcaron y lo trasladaron milagrosamente por mar hasta Iria Flavia. Esta parte de la leyenda tendrá mucha repercusión en el mundo cristiano y será plasmada a lo largo de la historia en diversos soportes artísticos. En esta sala podemos encontrar la representación de este relato en un soporte numismático único, se trata del óbolo de Fernando II, del siglo XII, de la ceca compostelana. Otro gran testigo de esta leyenda son las páginas del libro que acompaña en la vitrina al óbolo, autoría de Mauro Castellá Ferrer e impreso por Alonso Martín de Balboa en el primer cuarto del siglo XVII, en el que destaca el grabado realizado con una extraña perspectiva aérea que contiene el mapa de los enclaves geográficos de la translatio terrestre del cuerpo de Santiago por sus discípulos Teodoro y Atanasio.
La leyenda continúa ya en tierras gallegas, donde los discípulos del Apóstol le solicitaron a la reina Lupa un lugar para enterrarlo y esta los envió al legado romano en Duio quien ordenó su prisión, pero fueron liberados por un ángel y huyeron. Lupa intentó engañarlos de nuevo enviándolos al Monte Ilicino en busca de unos bueyes para trasladar el cuerpo. Estos eran bravos toros que se amansaron a causa de un prodigio. Allí mataron también a un dragón bautizando el monte como Pico Sagrado. Finalmente, Lupa se convirtió y les ofreció un lugar para su sepultura en un bosque llamado Libredón. Todo esto forma parte de la leyenda, no obstante, podemos ver expuesta en la vitrina del Museo destinada a la translatio una escultura en piedra que representa un personaje masculino y procede de las intervenciones arqueológicas en el castro Lupario, vinculado a la legendaria reina Lupa.
Este tipo de representaciones sobre los ciclos xacobeos comienzan a tomar gran fuerza inmediatamente después del descubrimiento del sepulcro (que. 820-830). Entre ellos, la leyenda fantástica de la traslación adquiere una singular importancia. El documento más antiguo que recoge el viaje del cuerpo apostólico desde Jaffa hasta Iria Flavia (Padrón) para enterrarlo en la actual Compostela es la carta apócrifa atribuida a un papa León (algunos autores se la asignan a León III) que se sitúa en el propio siglo IX y que llegó hasta nosotros en diferentes versiones. El propio Códice Calixtino del siglo XII recoge una de estas versiones con la finalidad de difundir el culto al Apóstol y su peregrinación. Así, el libro III del citado códice se dedica íntegramente a referir el traslado desde Jaffa. De todas formas, el libro con más éxito a nivel internacional para difundir la vida del apóstol Santiago, incluido su traslación, sería la Legenda Aurea de Santiago de la Vorágine, de la segunda mitad del siglo XIII. Recopila información elaborada sobre la translatio. Es esta la versión que puede ser considerada cómo definitiva y sin duda la que más influencia tendría en la iconografía de los siglos posteriores, tal y como se ve en esta obra.
Vídeo divulgativo:
Galego: https://youtu.be/CmhcSuF-wI4
Castelán: https://youtu.be/6O6JmVtvIKk
English: https://youtu.be/_qjF4vdrHdE